Para hoy un cuento…

Las muñecas perdidas

En enero de ese año las lluvias castigaron al sureste de Brasil. Todo comenzó como una llovizna ligera, pero el cielo se fue cerrando. Entre el estruendo de los truenos y el brillo de los relámpagos caía una inmensa cantidad de agua, como no se había visto nunca en aquellos pueblos. Las calles se anegaron al grado de parecer ríos que se llevaban todo lo que hallaban a su paso: plantas, mascotas, utensilios caseros, macetas, muebles y adornos.

Silvia y Elizabeth eran dos pequeñas hermanas del poblado Nova Friburgo. La tormenta las sorprendió cuando volvían a casa caminando desde la escuela. No lograron alcanzar su hogar, la corriente las arrastró y las llevó a las afueras. Se tomaron muy fuerte de la mano y cientos de metros más adelante Silvia, que era la mayor, logró detenerse de la rama de un árbol. Haciendo un esfuerzo extraordinario para su tamaño, jaló a su hermana y nadó, con un solo brazo, hasta un terreno seco y seguro.

¡Habían logrado salvarse! Rieron de alegría al darse cuenta de ello. Sin embargo, habían perdido sus mochilas. No es que los útiles les importaran tanto, pero en una de ellas iba Florencia, la muñeca favorita de ambas, a quien querían con toda el alma. Pasaron aquella noche en el campo solas, atemorizadas y friolentas… Sin embargo, al día siguiente la lluvia cesó y las despertó el brillo de un sol espléndido.

Caminaron al pueblo y planearon buscar a Florencia. “Pobrecita, traía ropa muy ligera” dijo Silvia. “Sí, y no bebió su leche” comentó Elizabeth. El panorama del pueblo era muy triste cuando comenzaron su búsqueda. De repente vieron una manita de plástico en la orilla de la calle. ¡Pero no era Florencia, sino la muñeca de otra niña que también se había perdido! “No es la nuestra” comentó Elizabeth. “No” respondió Silvia, “pero vamos a recogerla, pues está sola y triste”.

A su paso recogieron varias muñecas más y ya no podían cargarlas. En un lote baldío instalaron un campamento de muñecos rescatados. Extendieron una sábana sobre el suelo y los fueron acomodando, los secaron, les lavaron la carita y les dieron un beso. Horas después un chiquillo llegó al campamento y les dijo: “Aquí les traigo a otra damnificada”. ¡Esta sí era Florencia! Estaba mugrosa y despeinada, pero no importaba, había vuelto con ellas.

Elizabeth y Silvia no eran las únicas rescatistas de Nova Friburgo. Desde la noche anterior los padres de ambas las buscaban con esfuerzo y entrega. No habían logrado hallarlas, pero fueron reuniendo a todos los chicos que vieron perdidos en la calle y les pidieron permanecer tomados de la mano formando una larga cadena. Cuando los vieron llegar al campamento, Silvia y Elizabeth corrieron a abrazarlos. Los otros niños, por su parte, se apresuraron hasta donde estaban los muñecos y cada uno recuperó sus juguetes perdidos. Permanecieron juntos en el campamento y, en los días siguientes, poco a poco, se reencontraron con sus familias.

—Adaptación del relato incluido en el libro Tormenta y tormento de Manuel Anzures.

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19 años fabricando sueños

paola reina tartaHoy cumplimos 19 años de trayectoria en el sector juguetero, 19 años trabajando con ilusión y dedicación para hacer que nuestras muñecas lleguen a millones de niñas y niños.

Estos años han significado para nosotros un reto. Reto por renovarnos en nuestro proceso de elaboración, en nuestros diseños, por mejorar en la calidad de nuestras muñecas y por conseguir evocar momentos mágicos. Han sido años de duro trabajo que nos han permito tener uno de los catálogos más extensos del sector, encontrarnos en los escaparates de las tiendas de más de veinte países y por supuesto, nos han permitido poder continuar por muchos años más fabricando sueños.

Lo que nos ha movido todos estos años ha sido la ilusión de los niños y niñas que juegan con nuestras muñecas, esta ilusión ha sido como una inyección de optimismo para nosotros y no nos queda otra que agradecéroslo, agradecer la confianza  que habéis depositado en nosotros, agradeceros que compartáis con nosotros este maravilloso mucho y dejaros la promesa de continuar trabajando con tanta ilusión.

¡Muchas gracias por estos maravillosos 19 años!

¡Feliz Día de la Madre!

El próximo domingo es el Día de la Madre, en Paola Reina queremos animar a todas las mamas a disfrutar ese día jugando con nuestros hijos ¿qué mejor regalo puede haber?

Dia de la madre_Munecas Paola Reina

Jugar con nuestros hijos es ayudarles en su aprendizaje, compartir momentos que serán fundamentales para su desarrollo, sus recuerdos, tolerancia, comunicación afectiva y su imaginación.

El tiempo que pasamos jugando con nuestros hijos es un regalo para ellos pero también lo es para nosotros, nos permite conocer mejor a nuestros hijos, enseñarles valores y reforzar el vínculo afectivo con ellos.

Este domingo y todos los días déjate arrastrar por su lógica infantil y disfruta como una niña!

Feliz día de la madre.